domingo, 24 de abril de 2016

Un fin, un principio, una batalla.

Una característica muy común de las personas es el sufrimiento, no me alcanza la mente para pensar  que sería si  cada persona que nace, no fuese criada, vulnerada, enseñada ni acostumbrada  por otra que vive . Tan solo imagínese que diferentes fuesen los unos a los otros.


Pero lamentablemente todos caminamos gracias a los otros llevados por costumbres, por acciones, por el bien y por el mal, por historias, por acierto por errores.
Por el contrario en el principio, la conciencia embargaba a tal termino de dejarnos desnudos físicamente ante la mirada de todo su entorno, por ejemplo como en las culturas en las tribus habitadas en lo más espeso de las selvas…otro ejemplo muy claro lo podemos ver en el renacimiento  cuando ya se veían fuertes principios hacia el morbo, la sociopolítica, la cultura también  los grandes artistas empezaron a cambiar la mentalidad con sus obras por ejemplo el Migue Ángel David;  esto permitió mantener la estabilidad moral enfocando a la mentalidad humana.
La interpretación de esta lucha continúa de nuestra cotidianidad siendo así
 Algunos con más ventajas pero todos en el mismo juego en donde corres la ficha o mueres al intentar y no lograr. Pero  que hablo de juegos si siempre  están presentes en mis sueños.
Esos sueños que me dan esperanza y a veces me las quita, esos sueños en los q aparecen mis demonios, los que yo he creado y los que la vida me ha dado, esos sueños que tienen más realidad que mi propia vida en sí, puesto que mi realidad a veces parece un sueño o una pesadilla, llena de monstruos a los q considero personas y de criaturas locas los cuales considero amigos
Esos sueños que me hacen creer que mi vida es una fantasía, en donde crees enamorarte con locura, con pasión, con disposición, y mucho más, pero cuando te fijas que el amor se basa en una larga anestesia en donde no tienes la oportunidad de escoger lo que sigue. Te derrumbas y te armas, te haces más fuerte y crees estar preparado para lo siguiente, pero no es verdad, no hay nada más lejano de la realidad que el creer estar preparado para algo.

Un preámbulo en donde también se encuentra el consumismo fantasmal generado de una falsa necesidad, Por ejemplo en la actualidad la dependencia  de la tecnología.

Laura Camila Pérez Cepeda.

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