viernes, 16 de septiembre de 2016

" Cualquiera que llegué al fondo de sí mismo sabe lo que es la musica ".

Se adormece nuestro propio mundo cuando el alma siente la falta se fe, fe que cita las dudas frente a la distancia con el amor.
Un silencio fuerte se siente cuando no sabes responder a las telarañas que se guardan en los pensamientos. Nos encontramos caminando en un paisaje que no admiramos porque aunque los ojos del mundo están abiertos las puertas de la hermosura las cerramos, nos queda por sentir calma.
Somos seres acoplados a la imitación del mundo, incapaces de sentir la tranquilidad hasta en nuestro propio respirar, creemos que llorar es la fantasía del desahogo, pero yo te invito a abrir el alma y pensar en la melodía del silencio, en la felicidad de los niños, en el fuego que tus ojos han apagado.
Hay bellos encuentros cuando despides en silencio las ataduras del interior, hay un paraíso por recorrer y aunque me encuentre recostada en mi cama, encaminare mi interior y lo llevaré a la larga brisa de libertad, a la maravillosa pasión que viven los amantes, enseñaré a mi mente a reír como en circo, me enseñaré a servir como voluntaria y a vivir con locura.
Escarbare esa montaña de dudas y dolor que se han guardado en el núcleo de aquellos pensamientos infiltrados inconscientemente en la humanidad hasta encontrar allí luz.
Aniquilado he visto mi corazon y sin embargo luchar se encuentra en mis venas; hoy recolectó cada recuerdo para reconstruirlo y formar de aquello esa otra mitad, ese complemento, ese final que conlleva un nuevo comenzar. Al terminar celebraré junto a la felicidad de las personas y un vino de mas, pero no olvidaré la tristeza de la humanidad, la falta de paz, la poca estimulación de cariño porque aunque haga junto a flores un bello camino de alegría no soy única en la tierra, soy una más que inspirará y luchará por sueños. Ahora me queda claro que tendré una pequeña relación sentimental con la melodía de la risa, tendré una pequeña sensación de placer por cada persona que alce su mirada para disfrutar y recuperar todo aquello que en el tren del tiempo se marchó, tendré un beso de cada mañana y un acogedor abrazo de la noche.
En el fondo me persigue esa sensación de melodía, en el fondo crece hoy la semilla que un dia el amor hacía mí misma cosechó, en el fondo crece esa chispa que me lleva al arte mágico de la naturaleza. Al susurró de cada sonrisa.
Aut. Laura Camila Pérez Cepeda.
06/09/16

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