He plantado un jardín de alegrías para pasar cada día sin recargos, en las noches me visita bajo cobijas las amargas dolencias y para no quedar allí recuerdo mi primer beso, fue tarde y lleno de explosiones, solo sentía como mis labios gateaban, sentía su piel como el sol broncea la mía, templada mirada hacía que marcharán los segundos sin dejarse coger por mis manos, fue el refresco que no me dio el viento, la sensación que no me dio mi padre más la emoción que me dio el día, lo que es verdad es que no volverá a pasar en el presente de mis labios; eso solo fue un remedio para enamorados sin experiencia.
Cp. 15/11/2016
Cp. 15/11/2016
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